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Nombre: El Primo Ralsa
Lugar: Oviedo, Asturias, Spain


Lectura en frío

5/02/2007
Hora : 5:54 PM

Por David Andres Galeano

A lo largo de la historia de la humanidad se ha visto cómo algunas personas en busca de consejo visitan a otros que dicen ser capaces de predecir el futuro. Lo que no es tan bien conocido son las artes y métodos que utilizan para engañar a quienes acuden a ellos en busca de algún tipo de consejo o de consuelo. Este engaño hace creer al que consulta, a veces de forma impactante, que el vidente tiene un conocimiento profundo y sobrenatural acerca de su vida. Tales técnicas suelen acompañarse de diversas ambientaciones escénicas: cartas de tarot, cartas astrales en hojas de papel o en pantallas de computadoras, ripios de café en una taza, huevos crudos en un vaso de agua, lectura de las líneas de las manos, etc.

La insípida verdad que se esconde tras los testimonios que se promulgan sobre estos videntes, por parte de crédulos pacientes, es en realidad una técnica muy simple llamada lectura en frío. Esta consiste en decirle a la persona que consulta, frases que son obvias o tan generales que se podrían aplicar a cualquiera, o información que se le extrae al visitante por medio de un análisis cuidadoso de sus respuestas verbales, además de su lenguaje corporal. Todo lo anterior se adoba con un excelente juego de palabras para confundir al que ha recurrido a ellos con la esperanza vana de conocer qué les depara el futuro.
La lectura en frío se basa en el análisis de reacciones y respuestas que manifieste la persona a la hora de dejarse leer su suerte. Con miras en un estudio detallado, esta técnica se puede desglosar en varias fases. 1. Análisis visual de la persona
La primera fase consiste en hacer un análisis de la persona en el momento en el cual ingresa a la sesión psíquica. Este análisis puede incluir los siguientes elementos:

1.1. Forma de caminar del individuo
Cuando el paciente que va a consultar exhibe unos movimientos lentos y rígidos o posturas corporales encorvadas, pueden interpretarse como dolencias, siendo las más comunes las de la columna vertebral. Movimientos muy torpes o tambaleantes pueden sugerir una personalidad, hasta cierto punto, acorde con su forma de mover.

1.2. Interacción visual
La mirada de una persona puede decir mucho sobre su estado interior. Su estado de ánimo, sus sensaciones, su estado de preocupación, etc, son discernibles en la expresión facial, principalmente en la mirada. Además la dirección de la vista puede indicar el carácter del paciente. Miradas bajas o evasivas indican casi siempre a una persona tímida, lo cual puede tener correlación en su seguridad al tomar sus decisiones y en el trato con los demás. Por el contrario, una mirada del paciente fija en los ojos del adivino indica generalmente una persona más firme y segura de sí misma.

1.3. Forma de hablar
La forma de hablar de alguien, incluyendo la corrección gramatical, semántica, entonación, volumen y acento, entre otros, puede dar muchísimas indicaciones valiosas sobre su vida. Se puede conocer su estrato sociocultural, su nivel de educación, sus posibles intereses, etc. Extrapolando de estos datos se pueden conjeturar problemas del paciente, con base en las problemáticas típicas de su sector social. Así por ejemplo, si se detecta que alguien es de estrato social bajo, se le podría conjeturar problemas y preocupaciones de índole económica. Si alguien es de estrato muy alto, se le podría sugerir que tiene problema de sentido de vida, o que nada le llena interiormente. Habría una buena posibilidad de acertar.

1.4. Forma de vestir
La presentación personal puede indicar, hasta cierto grado, cuánta autoestima tiene el paciente, su nivel de frivolidad, un exceso o una carencia de pulcritud, etc.

1.5. Aspecto físico
Infortunadamente, en el medio en que nos movemos, la apariencia estética de una persona puede abrirle o cerrarle muchas puertas. Una persona no muy atractiva puede tener serios problemas con el sexo opuesto; esto es una mina de oro de la cual un psíquico desvergonzado puede extraer información para sus sesiones. De otro lado, una mujer muy bella con frecuencia puede sentir que la valoran sólo por su aspecto físico, lo que a algunas le puede resultar molesto.

2. Lectura del carácter del paciente
En esta etapa se hará una descripción psíquica de la personalidad del paciente. Se deben usar con astucia los datos obtenidos en la primera fase, al igual que una buena dosis de ambigüedad y de ideas halagadoras para el paciente. Se podrían dar cientos de ejemplos:
"Usted es una persona muy inteligente": mucha gente se considera, o desea ser considerada inteligente.
"Algunas veces es tímida pero en otras ocasiones se comporta de forma muy atrevida": esta afirmación, que parece muy acertada, es absolutamente ambigua porque todos variamos nuestro comportamiento en distintas circunstancias.
"Usted tiene capacidades ocultas que no ha aprovechado, pero que le ayudarán mucho en el futuro": cualquier persona desearía que esto fuera cierto. Ese deseo de creer es un motivo que logra que el paciente lo acepte como cierto, o por lo menos posible.
En cada frase que se emita, el psíquico debe estar atento a reacciones de asombro del paciente, lo que indicaría aciertos y líneas que se pueden seguir para ganar más credulidad del consultante. En cambio, en casos negativos, se debe matizar la frase fallida, relativizándola o diluyéndola.

3. Tendido de "redes" y dramatización
La tercera fase de la lectura en frío consiste en tender las redes, lo que consiste en emitir afirmaciones vagas para sacarle información al paciente. Basándose en la información obtenida en la primera y segunda fase, se pueden aventar al paciente descripciones más o menos ambiguas para obtener más datos. Como siempre, esto se debe hacer de forma muy vaga, pero al mismo tiempo se debe estar muy atento a la reacción corporal del paciente. En el instante en que se detecte una respuesta positiva, ya sea por una expresión de asombro o por un asentimiento con la cabeza, el vidente debe reforzarle su acierto al paciente de forma verbal. En caso contrario, debe desviar la atención del fracaso, ya sea menguando su importancia, alegando que "aunque no ha sucedido, pronto ocurrirá", o disimulando el error, desviándolo hacia datos nuevos que aporte el paciente. Una clave para una buena impresión sobre el paciente consiste en ser lo más inexacto posible, haciendo uso de pausas para aumentar la imprecisión de la lectura, sin que el paciente se dé cuenta de ello. Así por ejemplo: "Usted... (pausa) ... o alguien muy cercano a usted... (pausa) ... está en grave riesgo de... (pausa) ... o tal vez ya ha sido víctima de un accidente..."

El objetivo de las pausas consiste en dar una apariencia de precisión, cuando en realidad lo que se hace es lo opuesto: abrir el abanico de posibilidades para que la lectura sea acertada. Así, en la lectura anterior se tendió la red en dos direcciones distintas: o se tiene riesgo de un accidente, o ya se tuvo; y la víctima puede ser el que consulta, o cualquier otra persona que él conozca. Esta multiplicación de posibilidades se encargará de que el paciente recuerde a alguien que concuerde con la descripción. La probabilidad de que alguien o o algún conocido de esta persona haya tenido durante el pasado algún accidente es muy alta; más aún, riesgos de accidentes hay por todos lados. Es prácticamente seguro que alguna de las opciones deberá ser aceptada por quien consulta. Si la persona reconoce a alguien que haya sido víctima de un accidente, probablemente responda dando la identidad del accidentado: "¡Si!, el esposo de mi hermana sufrió un accidente el año pasado". El vidente ya llevaría un punto muy fuerte a su favor.

Con la forma como responda el paciente a la frase anterior se puede deducir, entre otros datos, la gravedad del suceso: si la persona cambia de semblante y se pone triste, es muy posible que el accidentado haya quedado gravemente incapacitado o muerto, mientras que si la persona responde con entusiasmo por lo acertado del médium, es casi seguro que la víctima se recuperó. Apenas se capte un mal ánimo en quien recibe la lectura, aún antes de que el paciente responda, se puede agregar algo como: "... y esta persona parece haber sufrido un daño muy grave... (pausa) ... es posible que haya muerto". Esto pondría el último clavo ante la incredulidad del paciente. La impresión ejercida sobre él sería muy profunda.

Es claro que sobre un tema como este se podría hacer una infinidad de afirmaciones vagas de las cuales obtener un sinnúmero de datos sobre la vida del paciente. Por ejemplo: "alguien recibió todo el dolor de ese accidente", "ese accidente los hizo sufrir mucho", "ese accidente les significó un desnivel económico", o cientos de cosas por el estilo. Ha dicho solamente una idea sobre cosas hechos cotidianos, una perogrullada, y el vidente ya tiene a un crédulo boquiabierto por la alta precisión de sus lecturas.

4. Predicción del futuro
Ya se ha mostrado cómo se puede obtener información sobre el pasado y presente de una persona; también se cuenta ya con la credulidad y asombro del paciente, lo que lo mantendrá en una actitud receptiva sobre cualquier cosa que se diga. Es el momento apropiado para "predecir" sucesos, ya que en este caso las equivocaciones no se pueden detectar inmediatamente. Es la etapa más relajada de la sesión psíquica. Lo único que hay que hacer ahora es jugar con probabilidades. Por ejemplo:

"El próximo año usted padecerá una enfermedad": cualquier persona sufre por lo menos una enfermedad al año, ya sea leve o grave.

"El próximo mes usted emprenderá un proyecto": la ambigüedad de la frase está en que cualquier empresa humana, por sencilla que sea, se puede ver como un proyecto.

"Dentro de poco recibirá algo que usted ha estado esperando": se juega con las expectativas que tiene cualquier persona, a la vez que se deja tan ambiguo que se puede prestar a cientos de interpretaciones.

"Usted se va a casar": es una afirmación muy probable, y con el nivel de confianza que en este momento ya se habría ganado el psíquico, haría que se creyera sin ninguna dificultad.

5. Justificación evasiva de los fallos
Para hacer una buena lectura se deberá tener muy presente el jamás aceptar un error depredicción sino esconderlo hasta donde más se pueda. Para esto, se debe hacer sentir al consultante como que él hubiera cometido el error. Por ejemplo:

Adivino: Usted ha recibido una ofensa el mes pasado.
Consultante: Que yo sepa no he recibido ninguna ofensa.
Adivino: Muy bien lo ha dicho: "que usted sepa".
Esta ofensa la hicieron sus espaldas y fueron personas muy querida por usted de las cuales Ud. nunca sospecharía.

En este caso, el adivino lleva todas las de ganar pues confunde al consultante con sus enunciados: lleva su error a un campo en el cual el paciente no puede verificar la veracidad o falsedad de la afirmación -- cara gano yo; sello pierdes tú.

Consideraciones finales.
Ya que están explicadas las fases de la lectura en frío, es útil mostrar un ejemplo de lectura que incluye todos los aspectos considerados. Como podemos ver, los adivinos juegan con las probabilidades, utilizan la dramatización para obtener información sobre la marcha, y se basan en un discurso formado por frases evidentes, ambigüas e inverificables. Para dominar esto y generar una buena impresión, el adivino debe tener un excelente sentido de observación y un buen juego de palabras, que obligue al paciente a cooperar en la lectura.
El siguiente ejemplo de lectura, representado con la dramatización adecuada, podría dejar boquiabierta a cualquier persona:
"Algunas veces eres extrovertido, afable, sociable mientras otras veces eres introvertido, cauto y reservado. Has descubierto que es poco inteligente revelarte a los demás con demasiada honestidad. Prefieres un poco de cambio y variedad, y te produce insatisfacción verte rodeado de restricciones y limitaciones. Disciplinado y controlado por fuera, tiendes a ser aprensivo e inseguro por dentro. Aunque tu personalidad tiene puntos flacos, sueles ser capaz de compensarlos.
Tienes muchas capacidades sin aprovechar, que no has convertido aún en ventajas para ti. Tienes tendencia a ser crítico contigo mismo. Tienes una gran necesidad de gustar a los demás y sentirte admirado."
De seguro el lector ha debido quedar algo impresionado por haber encontrado una concordancia más bien alta entre este párrafo y su propia personalidad. La realidad es que el ejemplo no dice prácticamente nada. En él se ilustran varios de los principios que hemos tratado: frases ambiguas como "Aunque tu personalidad tiene puntos flacos, sueles ser capaz de compensarlos"; lecturas en las que siempre se cumple una de dos opciones como "Algunas veces eres extrovertido, afable, sociable mientras otras veces eres introvertido, cauto y reservado"; uso de deseos secretos del paciente como "tienes muchas capacidades sin aprovechar, que no has convertido en ventajas para ti"; verdades universales para cualquier ser humano como "te produce insatisfacción verte rodeado de restricciones y limitaciones"; etc.

Las situaciones exactas que supuestamente se adivinan durante una sesión, son sólo información sacada sobre la marcha por personas que tienen mucha experiencia en estas técnicas. Es tal la versatilidad de la lectura en frío, que se puede usar por medio de un teléfono, lo que en parte ha sido causa de la proliferación de este tipo de servicios, como las líneas psíquicas y astrales de videntes y estafadores.

Es indignante el uso que hacen personas sin escrúpulos para engañar a otros con el fin de llenarse los bolsillos. También da tristeza ver cómo personas que no son conscientes de las artes usadas por psíquicos, astrólogos, tarotistas, videntes y demás farsantes, terminan promulgando testimonios entusiastas acerca de cuán acertados fueron estos adivinos en su lectura. Una víctima de una buena lectura en frío terminará siendo un defensor a capa y espada de los poderes de su vidente.

Así, una persona crédula nunca se hará ninguna de las siguientes preguntas: Si adivinan el futuro, ¿por qué no advierten a la ciencia de próximas patologías para que la ciencia se adelante al descubrimiento de una cura? ¿por qué no adivinan el próximo número de la lotería que va a caer y así llenarse de dinero y no tener que seguir dedicándose a leer pobremente la suerte en un garaje? ¿por qué no advierten a los gobiernos de las diferentes naciones sobre un futuro difícil para su país y así evitarlo?...

Se le podría hacer estas preguntas a los psíquicos, a las cuales responderían con argumentaciones vacías, sin sentido, y justificaciones ad hoc... De la misma forma como justifican sus predicciones fallidas.

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Falacias lógicas

2/06/2007
Hora : 2:00 PM

¿Que es una falacia lógica?

Una falacia lógica es una proposición presentada como verdadera en una afirmación, pero que solo lo es aparentemente.

¿Y a mi que me importa esto?

Las falacias lógicas son utilizadas comúnmente para justificar argumentos o posturas que no son justificables utilizando la razón. Suelen enmascarar engaños, falsedades, o estafas. Saber reconocer las falacias lógicas es de gran ayuda para no ser engañado.

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Falacias de distracción:

Estas Falacias se caracterizan por el uso ilegitimo del operador lógico, con el fin de distraer al lector de la aparente falsedad de cierta proposición.

Cambiando de tema:

Las falacias en esta sección cambian de tema para discutir sobre la persona que emite el argumento, más que sobre las razones para creer o no en la conclusión. Aunque en algunas ocasiones citar autoridades es útil, casi nunca es apropiado discutir sobre la persona en lugar de sobre el argumento.

Apelando a la motivación para obtener apoyo

Las falacias en esta sección tienen en común la práctica de apelar a emociones o a factores psicológicos, de manera que no ofrecen razones para creer en la proposición.

Falacias inductivas

El razonamiento inductivo se basa en la inferencia, a partir de las propiedades de una muestra, de las propiedades de la población como un todo.

Falacias que involucran silogismos estadísticos

Una generalización estadística es una afirmación que normalmente es cierta, pero no siempre. Muy a menudo, estas se expresan usando la expresión "la mayoría", como en "La mayoría de los conservadores están a favor de los recortes en programas sociales" Otras veces la palabra "generalmente" es usada, como en "Los conservadores generalmente están a favor de recortes en los programas sociales". Y otras más no usan una palabra específica, como en "Los conservadores prefieren los cortes en los programas sociales".

Las falacias que incluyen generalizaciones estadísticas suceden porque la generalización no es siempre verdadera. Así que, cuando un autor trata una generalización estadística como si siempre fuera real, el autor incurre en falacia.

Falacias causales

Es común, en una discusión, concluir que una cosa causa otra. Pero la relación causa-efecto es compleja. Es fácil cometer un error. En general, podemos decir que la causa C produce el efecto E si y solo si:
Generalmente, si sucede C, sucede E y,
Generalmente, si no sucede C, no sucede E
Decimos "generalmente" porque siempre hay excepciones. Por ejemplo:

Decimos que si usted raspa una cerilla (fósforo), se enciende porque:
Generalmente, cuando se raspa una cerilla, se enciende (excepto si la cerilla está mojada), y
Generalmente, cuando la cerilla no se raspa, no se enciende (excepto si se enciende con una llama)
En muchas instancias, también se exige que una afirmación causal sea apoyada por una ley natural. Por ejemplo, la afirmación "raspar una cerilla causa que se encienda" es apoyada por el principio "la fricción causa calor, y el calor produce fuego"

Equivocando el fondo

Estas falacias tienen en común el fallo general de no probar que la conclusión sea cierta.

Falacias de ambigüedad

Las falacias en esta sección son todas instancias en las que una palabra o frase se usa en forma poco clara. Hay dos formas en que esto puede ocurrir:
La palabra o frase puede ser ambigua, en cuyo caso tiene más de un significado claro.
La palabra o frase es difusa, en cuyo caso no tiene un significado claro.
Falacias de categoría

Estas falacias ocurren porqué el autor equivocadamente asume que el todo no es más que la suma de las partes. Sin embargo, elementos unidos pueden tener propiedades diferentes de las que tendría cualquiera de ellos por separado.

Falacias Non-Sequitur

El término non sequitur significa textualmente "no se sigue". En esta sección describiremos las falacias que se suceden como consecuencia de argumentos inválidos.

Falacias Silogísticas

Las falacias en esta sección se refieren a silogismos categóricos inválidos.

Falacias de explicación

Una explicación es aquella forma de razonamiento que intenta responder a la pregunta "¿Por que?". Por ejemplo, es por medio de una explicación que respondemos a preguntas como, "¿Por que el cielo es azul?". Una buena explicación se debe basar en una teoría científica o empírica. La explicación sobre el porque del cielo azul, se debe ofrecer en términos de la composición del cielo y teorías de la reflexión de la luz.

Falacias de definición

Para esclarecer nuestras palabras o conceptos, usamos una definición. El propósito de la definición es establecer el significado exacto de una palabra. Una buena definición debe llevar al autor a entender la palabra o concepto sin ayuda externa. Por ejemplo, supongamos que queremos definir la palabra "manzana". Si la definición tiene éxito, entonces el lector debe ser capaz de distinguir todas y solamente las manzanas que existen. Si el lector omite algunas manzanas, o bien incluye algún otro tipo de cosas (como peras), o no puede distinguir entre lo que es una manzano o no, entonces la definición falla.

Lea el artículo commpleto publicado originalemente en la web de Arp-Sapc.

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Lista de falacias

La acentuación es una forma de falacia que se basa en el cambio del significado que se obtiene al alterar las partes de una afirmación que son enfatizadas. Por ejemplo:

"No debemos hablar mal de nuestros amigos"

y

"No debemos hablar mal de nuestros amigos"

Esté particularmente atento a este tipo de falacia en Internet, donde se puede interpretar mal el énfasis de lo que está escrito.

Como se mencionó con anterioridad, existe diferencia entre razonamiento y explicación. Si estamos interesados en demostrar A y ofrecemos B como evidencia, la afirmación "A porque B" es un razonamiento. Si queremos demostrar la verdad de B, entonces "A porque B" no es un razonamiento, sino una explicación.

La falacia Ad hoc consiste en dar una explicación después del hecho que no se aplica a otras situaciones. Frecuentemente esta explicación Ad hoc estará vestida para verse como un razonamiento. Por ejemplo, si asumimos que Dios trata a todas las personas por igual, la siguiente es una explicación Ad hoc:

"Me curé de cáncer."

"Alaba al señor, Él es tu sanador."

"Entonces ¿curará Él a otros que padecen de cáncer?"

"Eh, bueno... los caminos de Dios son misteriosos."

Esta falacia es un argumento de la forma "A implica B, B es verdadero, luego A es verdadero". Para entender por qué es una falacia, examine la tabla de verdad para implicaciones dada más arriba. He aquí un ejemplo:

"Si el universo fue creado por un ser sobrenatural, veríamos orden y organización en todo. Y vemos orden, no aleatoriedad; así que es claro que el universo tuvo un creador"

Esto es lo contrario a la Negación de lo antecedente.

La anfibolía ocurre cuando las premisas usadas en un razonamiento son ambiguas debido a una formulación descuidada o gramaticalmente incorrecta. Por ejemplo:

"Premisa: La creencia en Dios llena un hueco muy necesitado."

Una de las falacias más simples es la de depender o confiar en una evidencia anecdótica. Por ejemplo:

"Hay abundantes evidencias de que Dios existe y de que está haciendo milagros hoy en día. La semana pasada leí acerca de una niña que estaba muriendo de cáncer. Toda su familia fue al templo y oró por ella, y ella se sanó."

Es muy válido usar la experiencia personal para ilustrar un punto, pero esas anécdotas no prueban realmente nada a nadie. Un amigo suyo puede decir que vio a Elvis en el supermercado, pero aquellos que no han tenido la misma experiencia, requerirán más que la evidencia anecdótica para convencerse.

La evidencia anecdótica puede ser muy poderosa e impresionante especialmente si la audiencia quiere creerla. Esta es parte de la explicación de las leyendas urbanas. Historias que son verificablemente falsas han circulado como anécdotas por años.

Esta es la falacia de declarar que algo es correcto o bueno simplemente porque es antiguo, o porque "siempre ha sido así". Lo opuesto a Argumentum ad novitatem.

"Por miles de años los cristianos han creído en Jesucristo. La cristiandad debe ser sincera y verdadera para haber perdurado tanto, aún ante la persecución."

Un recurso a la fuerza ocurre cuando alguien apela a la fuerza (o la amenaza de ella) para presionar y hacer aceptar una conclusión. Esta falacia es comúnmente usada por políticos y puede ser fácilmente resumida como "el poder hace que sea correcto". La amenaza no tiene que venir necesariamente de la persona con quien se discute. Por ejemplo:

"... consecuentemente, hay suficientes pruebas de la verdad de la Biblia. Aquellos que se rehusen a aceptar la verdad arderán en el infierno."

"... de cualquier modo, conozco tu dirección y número de teléfono. ¿Te conté que tengo licencia para portar armas?"

Es la falacia de creer que el dinero es un criterio de corrección. Aquellos con más dinero son más proclives a tener razón. Lo opuesto al Argumentum ad Lazarum. Por ejemplo:

"El software de Microsoft es indudablemente superior. ¿Por qué otra razón podría Bill Gates volverse tan rico?"

Significa literalmente "argumento dirigido al hombre". Existen dos variedades.

La primera es la forma abusiva. Si Ud. se rehusa a aceptar una afirmación, y justifica su rechazo criticando a la persona que hizo tal afirmación, entonces Ud. es culpable de un argumentum ad hominem abusivo. Por ejemplo:

"Usted dice que los ateos pueden ser personas de moral. Sin embargo, sucede que yo sé que usted abandonó a su esposa e hijos."

Esto es una falacia porque la verdad de una aserción no depende de las virtudes de la persona que la afirma. Una forma menos obvia del argumentum ad hominem es la de rechazar una proposición basándose en el hecho de que también fue afirmada por alguna otra personalidad fácilmente criticable. Por ejemplo:

"¿Y qué sugiere que hagamos, que cerremos la Iglesia? Hitler y Stalin estarían de acuerdo con usted."

Una segunda forma de argumentum ad hominem es de tratar de persuadir a alguien de aceptar una afirmación que usted hizo, refiriéndose a las circunstancias particulares de esa persona. Por ejemplo:

"... por lo tanto es perfectamente aceptable matar animales para la alimentación. Espero que no lo discuta, porque le veo feliz y contento con sus zapatos de cuero."

Esto se conoce como argumentum ad hominem circunstancial. La falacia también se puede usar como excusa para rechazar una conclusión particular. Por ejemplo:

"Por supuesto que usted dirá que la discriminación positiva es mala. Usted es blanco."

Esta forma en particular del argumentum ad hominem, en la cual se alega que alguien está racionalizando una conclusión por motivos egoístas, se conoce también como "envenenar el pozo".

No siempre es inválido referirse a las circunstancias de un individuo que hace una declaración. Si una persona es un conocido mentiroso o perjurador , este hecho le restará credibilidad como testigo. No probará sin embargo, que su testimonio sea falso en este caso. Tampoco alterará la confiabilidad de cualquier razonamiento lógico que haga.

Argumentum ad ignorantiam significa "argumento desde la ignorancia". La falacia ocurre cuando se dice que algo debe ser cierto simplemente porque no se ha probado su falsedad. O, equivalentemente, cuando se dice que algo es falso porque no se ha probado su veracidad.

(Nótese que esto no es lo mismo que asumir que algo es falso hasta que se demuestre que es cierto. En la ley, por ejemplo, se asume la inocencia de alguien hasta que se demuestra su culpabilidad.)

Aquí hay un par de ejemplos:

"Por supuesto que la Biblia tiene razón. Nadie puede probar lo contrario."

"Por supuesto que no existen la telepatía y otros fenómenos síquicos. Nadie ha demostrado evidencias de que existan."

En la investigación científica, se sabe que un evento puede producir ciertas evidencias de su ocurrencia, y que la ausencia de esa evidencia se puede usar válidamente para inferir que dicho evento no ocurrió. Sin embargo, no lo prueba con certeza.

Por ejemplo:

"Una inundación como se describe en la Biblia necesitaría la presencia de un enorme volumen de agua en la tierra. La tierra no tiene ni un décimo de esa agua, aún si contamos con la que está congelada en los polos. Por lo tanto, tal inundación no ocurrió."

Por supuesto que es posible que algún proceso desconocido haya hecho desaparecer el agua. La ciencia entonces demandará una teoría probable y plausible para explicar su desaparición.

Aún así, la historia de la ciencia está llena de malas predicciones. En 1893, la Real Academia de Ciencias de Inglaterra fue persuadida por Sir Robert Ball de que "la comunicación con el planeta Marte era físicamente imposible, porque se requeriría una bandera del tamaño de Irlanda, que sería imposible de hacer flamear."

[Fortean Times, Número 82.]

Es la falacia de asumir que los pobres son más íntegros y virtuosos que los que tienen más dinero. Esta falacia es la opuesta a la del Argumentum ad crumenam. Por ejemplo:

"Los monjes son más propensos a poseer una percepción del significado de la vida, ya que han renunciado a las distracciones de la riqueza."

Esta es la "falacia de la falacia" de argumentar que la proposición es falsa porque ha sido presentada como la conclusión de un razonamiento falaz. Recuerde siempre que razonamientos falaces pueden llegar a conclusiones veraces.

"Tomemos la fracción 16/64. Ahora, cancelando el seis de arriba con el de abajo tenemos que 16/64 = 1/4."

"¡Un momento! ¡No se pueden cancelar los seises por que sí no más!"

"Ah, entonces lo que me quieres decir es que 16/64 no es igual que 1/4, ¿Verdad?"

Este es el recurso a la piedad, también conocido como súplica especial. Esta falacia se comete cuando alguien apela a la piedad para que se acepte una conclusión, por ejemplo:

"Yo no maté a mis padres con un hacha. Por favor no me condenen; ya estoy sufriendo mucho siendo un huérfano."

Esta es la creencia incorrecta de que es más posible que una afirmación sea cierta o aceptada como cierta cuanto más veces se escuche. De tal manera, el argumentum ad nauseam es el que emplea la repetición constante, diciendo la misma cosa una y otra vez hasta que uno se enferme de escucharlo.

En Usenet, sus razonamientos serán menos escuchados cuanto más veces los repita, ya que la gente tenderá a ignorarlos y ponerlos en sus "kill files".

Es lo opuesto al argumentum ad antiquitatem; es la falacia de decir que algo es mejor o más correcto simplemente por que es más nuevo.

"BeOS es una mejor elección como sistema operativo que OpenStep, debido a que tiene un diseño más nuevo."

Esta falacia está cercanamente relacionada con la de argumentum ad populum. Consiste en decir que cuanto más gente sostenga o crea en una proposición, más posibilidades de ser cierta tiene. Por ejemplo:

" La gran mayoría de la gente en este país cree que la pena capital tiene un notable efecto de prevenir e impedir delitos. Sugerir que no es así ante tanta evidencia es ridículo."

"Solamente digo que miles de personas creen en el poder de las pirámides, así que debe haber algo en eso"

También conocido como recurso al pueblo. Se comete esta falacia si se intenta ganar aceptación de una afirmación apelando a un grupo grande de gente. Frecuentemente este tipo de falacia se caracteriza por usar un lenguaje emotivo. Por ejemplo:

"La pornografía debe prohibirse. Es violencia en contra de las mujeres."

"Por miles de años la gente ha creído en Jesús y en la Biblia. Esta creencia ha tenido un gran impacto en sus vidas. ¿Qué evidencia más necesita de que Jesús es hijo de Dios? ¿Está tratando de decirme que toda aquella gente es tonta y está equivocada?".

El recurso a la autoridad usa la admiración hacia un personaje famoso para tratar de obtener sostén para una afirmación. Por ejemplo:

"Isaac Newton fue un genio y creía en Dios"

Este tipo de argumento no siempre es incorrecto. Por ejemplo, puede ser relevante al referirse a una autoridad ampliamente respetada en algún campo en particular, si se está discutiendo ese tema. Por ejemplo, podemos distinguir claramente entre:

"Hawking concluyó que los agujeros negros despiden radiación"

y

"Penrose concluyó que es imposible construir una computadora inteligente"

Hawking es un físico, y por lo tanto podemos esperar razonablemente que sus opiniones acerca de la radiación de los agujeros negros esté bien informada. Penrose es un matemático, por lo tanto es cuestionable si él está calificado para hablar del tema de la inteligencia artificial.

Frecuentemente, la gente discute basándose en hipótesis que no se molestan en expresar. El principio de Audiatur est altera pars es que todas las premisas de un razonamiento deben ser declaradas explícitamente. No es, en el sentido estricto, una falacia si se omite declarar todo lo que debe ser asumido, sin embargo se lo mira con suspicacia.

También llamada la falacia "blanco o negro". La bifurcación ocurre al presentar una situación como si tuviera solamente dos alternativas, cuando en realidad otras alternativas existen o pueden existir. Por ejemplo:

"Ora el hombre fue creado como la Biblia nos lo cuenta, ora evolucionó de elementos químicos inanimados por acción del azar, como los científicos nos dicen. Lo último es muy improbable, así que... "

Esta falacia ocurre si se asume como premisa la conclusión a la que se quiere llegar. Generalmente la proposición es reformulada para que la falacia aparente ser un razonamiento válido. Por ejemplo:

"Los homosexuales no deben ejercer cargos públicos. Por lo tanto cualquier funcionario público que se revele como homosexual perderá su trabajo. Luego, los homosexuales harán cualquier cosa para esconder su secreto, y serán susceptibles de chantaje. En consecuencia, los homosexuales no deben ejercer cargos públicos."

Nótese que el razonamiento es enteramente circular, la premisa es la misma que la conclusión. Un argumento como el de arriba ha sido usado como razón por la cual el Servicio Secreto Británico ha prohibido oficialmente a los homosexuales en sus filas. Otro ejemplo es este clásico:

"Sabemos que Dios existe por que la Biblia nos lo dice. Y sabemos que la Biblia es veraz porque es la palabra de Dios."

Los argumentos circulares son sorprendentemente comunes. Si se ha llegado a una conclusión, es fácil hacerla una aserción al explicar su razonamiento a otra persona.

Es la forma interrogativa de implorando la controversia. Un ejemplo es la clásica pregunta capciosa:

"¿Ha dejado ya de golpear a su esposa?"

La pregunta presupone una respuesta exacta a otra cosa que nunca fue preguntada. Esta trampa es generalmente usada por los abogados en los interrogatorios , cuando hacen preguntas como las siguientes:

"¿Dónde escondió el dinero que robó?"

De igual manera, los políticos hacen preguntas capciosas como:

"¿Hasta cuando se permitirá esta intromisión de la UE en nuestros asuntos?"

o

"¿Planea el magistrado dos años más de ruinosa privatización?"

Otra forma de esta falacia es solicitar la explicación de algo que es falso o que no ha sido demostrado aun.

Las falacias de la composición consisten en concluir que una propiedad compartida por un número de cosas en particular, también es compartida por la suma de esos entes; o que la propiedad de las partes de un objeto debe ser también una propiedad del objeto entero. Ejemplos:

"La bicicleta esta hecha enteramente de componentes de poca masa, y por lo tanto es muy liviana."

"Un coche usa menos gasolina y causa menos contaminación que un autobús. Por lo tanto, los coches son menos dañinos al medio ambiente que los autobuses."

Esta falacia es la contraria a la falacia del accidente. Ocurre cuando se forma una regla general examinando solo unos pocos casos específicos que no son representativos de todos los casos posibles. Por ejemplo:

"Jim Bakker no era un cristiano sincero. Luego, todos los cristianos no son sinceros."

Esta falacia es un razonamiento del tipo "Si A y después B; entonces, si B y después A".

"Si se baja la calidad de la educación, la calidad de la discusión de temas en Internet empeora. Por lo tanto, si vemos que el nivel de debate empeora en los años venideros, sabremos que la calidad de la educación sigue bajando."

Esta falacia es similar a la de Afirmación de lo consecuente, pero formulada como una oración condicional.

Es similar a Post hoc ergo propter hoc. Consiste en afirmar que porque dos eventos ocurren al mismo tiempo, deben estar causalmente relacionados. Es una falacia porque ignora otros factores que pueden ser la(s) causa(s) de los eventos.

"La cultura y educación han venido declinando desde el advenimiento de la televisión. Claramente, ver televisión impide el aprendizaje."

Esta falacia es un caso especial de la más general Non causa pro causa.

Esta falacia es un razonamiento del tipo "A implica B, A es falso, luego B es falso." La tabla de verdad para implicaciones hace más fácil entender por qué esto es una falacia.

Nótese que esta falacia es diferente de Non causa pro causa. Aquella tiene la forma de "A implica B, A es falso, luego B es falso", donde A no implica a B en absoluto. Aquí, el problema no es que la implicación sea inválida sino que la falsedad de A no nos permite deducir nada de B.

"Si el Dios de la Biblia se me apareciera, personalmente, eso probaría con certeza que la cristiandad es auténtica. Pero Dios nunca se apareció, por lo que la Biblia debe ser una obra de la ficción."

Esto es lo contrario a la falacia de Afirmación de lo consecuente.

Una generalización amplia ocurre cuando una regla general es aplicada a una situación en particular, pero los características de esa situación en particular hacen que la regla no sea aplicable al caso. Es el error que se comete cuando se va de lo general a lo específico.

"A los cristianos generalmente no les gustan los ateos. Usted es cristiano, así que no deben gustarle los ateos."

Esta falacia es cometida con frecuencia por gente que trata de juzgar cuestiones morales y legales aplicando mecánicamente reglas generales.

Es la opuesta a la falacia de la composición. Consiste en asumir que la propiedad de algo debe aplicarse a sus partes, o que la propiedad de una colección de entes es compartida por cada integrante.

"Tú estudias en un colegio para ricos. Por lo tanto debes ser rico."

"Las hormigas pueden destruir árboles. Luego, esta hormiga puede destruir un árbol".

La equivocación ocurre cuando una palabra clave es usada con uno o más significados en el mismo razonamiento

"Juan es diestro jugando al fútbol. Luego, debe ser diestro con el abrelatas a pesar de ser zurdo."

Una forma de evitar esta falacia es elegir cuidadosamente la terminología antes de empezar el razonamiento y evitar palabras como "diestro" que pueden tener varios significados. (diestro = hábil, diestro = que usa preferentemente la mano derecha [o el pie derecho, en el caso del fútbol])

Es asumir que la mención de dos o más situaciones diferentes en un debate sobre una regla general, constituye una afirmación de que esas situaciones son análogas entre sí.

He aquí un ejemplo real tomado de un debate en Internet acerca de la legislación anticriptográfica:

"Creo que siempre es erróneo oponerse a una ley violándola."

"Esa posición es odiosa: Implica que usted no hubiera apoyado a Martin Luther King."

"¿Me está diciendo que la legislación sobre criptografía es tan importante como la lucha por la liberación negra? ¡Cómo se atreve!"

La falacia de la conclusión irrelevante consiste en decir que un razonamiento sostiene una conclusión en particular cuando en verdad lógicamente no tiene nada que ver con tal conclusión.

Por ejemplo, un cristiano puede comenzar diciendo que él sostiene que las enseñanzas del cristianismo son ciertas más allá de cualquier duda. Si luego argumenta que la cristiandad es de gran ayuda para muchas personas, no importa que tan bien lo demuestre, no probará el primer punto.

Desafortunadamente, esta clase de razonamientos irrelevantes generalmente tienen éxito, porque hacen ver la supuesta conclusión con ojos benevolentes.

El recurso a la naturaleza es una falacia común en discusiones políticas. Una versión consiste en hacer una analogía entre una conclusión en particular y un aspecto del mundo natural, y luego declarar que tal conclusión es inevitable, por que el mundo natural es similar.

"La naturaleza se caracteriza por la competencia. Los animales luchan unos contra otros por la propiedad recursos naturales limitados. El capitalismo, la lucha competitiva por la propiedad del capital, es sencillamente una parte inevitable de la naturaleza humana. Es la forma en que funciona el mundo de la naturaleza."

Otra forma de apelar a la naturaleza es argumentar que porque el ser humano es producto de la naturaleza, debe imitar el comportamiento observado en la naturaleza, y hacerlo de otra forma es antinatural.

"Por supuesto que la homosexualidad es antinatural. ¿Cuando fue la última vez que vio dos animales del mismo sexo copulando?"

Robert Anton Wilson trata de este tipo de falacia en forma extensa en su libro "Natural Law". Un ejemplo reciente del "recurso a la naturaleza" llevado al extremo es el Manifiesto del Unabomber.

Suponga que yo afirme que ningún escocés le pone azúcar a su avena. Usted me discute diciendo que a su amigo Angus le gusta la avena con azúcar. Luego yo le digo "Ah, sí, pero ningún escocés verdadero le pone azúcar a su avena".

Este es un ejemplo de un cambio ad hoc usado para corregir una afirmación, combinado con un intento de cambiar el significado de las palabras usadas en la afirmación original. Puede llamarse una combinación de falacias.

La falacia "Non causa pro causa" ocurre cuando algo se identifica como la causa de un evento pero realmente no ha sido demostrada como causa del mismo. Por ejemplo:

"Tomé una aspirina, recé a Dios, y mi dolor de cabeza desapareció. Luego, Dios me curó el dolor de cabeza"

Esto se conoce como la falacia de la causa falsa. Dos formas específicas de falacia de la forma non causa pro causa son las falacias cum hoc ergo propter hoc y post hoc ergo propter hoc.

Un non sequitur es un razonamiento donde la conclusión es obtenida de premisas que no están lógicamente conectadas con ella. Por ejemplo:

"Debido a que los egipcios hicieron tantas excavaciones para construir las pirámides, eran versados en paleontología."

(Los non sequitur son un ingrediente importante del humor. Aún así, son falacias.)

Esta falacia ocurre cuando las premisas son por lo menos tan cuestionables como la conclusión alcanzada. Por ejemplo:

"Los extraterrestres secuestran a víctimas inocentes todos los días. El gobierno debe saber lo que sucede. Luego, el gobierno está confabulado con los extraterrestres."

Esta falacia ocurre cuando alguien exige una respuesta simple (o simplista) a una cuestión compleja.

"¿Son los impuestos altos un impedimento a los negocios, sí o no?

La falacia Post hoc ergo propter hoc se da cuando algo se asume como la causa de un evento simplemente porque ocurrió antes del citado evento. Por ejemplo:

"La Unión soviética colapsó después de instituir el ateísmo de Estado. Luego, debemos evitar el ateísmo por las mismas razones."

Este es otro tipo de falacia de la causa falsa.

Esta falacia se comente cuando alguien introduce material irrelevante al asunto en discusión, de manera a distraer la atención de todos hacia una conclusión diferente.

"Ud. puede decir que la pena de muerte es un medio ineficaz para prevenir el crimen, pero… ¿Y las víctimas del crimen? ¿Cómo piensa Ud. que se sienten los familiares de las víctimas al ver que el hombre que asesinó a su hijo es mantenido en prisión a costa de ellos? ¿Está bien que deban pagar por el alimento y alojamiento del asesino de su hijo?"

La reificación ocurre cuando un concepto abstracto es tratado como cosa concreta.

"Noté que Ud. lo describió como 'malvado'. ¿Dónde reside esa maldad en el cerebro? No puede demostrármelo, así que yo digo que no existe, y que ningún hombre es 'malvado'."

El peso de la prueba siempre está sobre la persona que afirma algo. El traslado del peso de la prueba, un caso especial de Argumentum ad ignorantiam, es la falacia de poner el peso de la prueba sobre la persona que niega o cuestiona la afirmación. La fuente de la falacia es la suposición de que algo es verdad a no ser que se pruebe lo contrario.

Para posterior discusión sobre esta idea, vea el documento "Introducción al ateísmo".

"Bueno, ya que no crees que los extraterrestres grises han tomado el control del gobierno de los Estados Unidos. ¿Puedes probar que no lo hicieron?"

Este argumento dice que si ocurre un evento, otros eventos peligrosos ocurrirán igualmente. No hay prueba de que otros eventos peligrosos sean causados por el primer evento. Por ejemplo:

"Si legalizamos la marihuana, más personas empezarán a consumir crack y heroína, y tendremos que legalizarlas también. En poco tiempo tendremos una nación llena de drogadictos. Luego, no podemos legalizar la marihuana."

La falacia del espantapájaros es cuando se representa erróneamente la posición de otro para que pueda ser atacada fácilmente, luego, se destruye la posición errónea y se concluye que la posición original ha sido destruida. Es una falacia porque no trata con el verdadero razonamiento que se quiere cuestionar. [N.T. de la misma manera en que se quiere hacer pasar un muñeco de paja por un hombre de carne y hueso.]

"Para ser un ateo, Ud. debe creer con absoluta certeza que no hay ningún Dios. Para convencerse con certeza absoluta, debe examinar todo el universo y los lugares en los que Dios pueda estar. Ya que obviamente no lo hizo, su posición no es defendible."

El argumento de arriba aparece una vez por semana en los grupos de noticias en la Internet dedicados a la discusión del ateísmo. Si no puede distinguir lo que está mal en ese razonamiento, lea el documento "Introducción al ateísmo".

Esta es la famosa falacia de "tú también". Ocurre cuando uno argumenta que una acción es aceptable por que su oponente también la hizo. Por ejemplo:

- "Estás siendo abusivo sin proponértelo."
- "¿Y qué? Tú también lo has sido."

Esto es un ataque personal, y por lo tanto, un caso especial de Argumentum ad hominem.

Estas falacias ocurren cuando se intenta afirmar que las cosas son similares en cierta forma pero en realidad no especifica en qué son similares. Ejemplos:

"¿La historia acaso no se basa en la fe? Entonces, ¿Acaso la Biblia no es una forma de historia?."

"El Islam se basa en la fe. La Cristiandad se basa en la fe. El Islam es un tipo de Cristianismo."

"Los gatos son una forma de animales basados en la química orgánica. Los perros son una forma de animales basados en la química orgánica. Luego, los perros son una forma de gatos."

Traducido al castellano por Sergio .
Nota: "Lógica y falacias" es un capítulo de extraído de Ateísmo en la Red

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7/05/2006
Hora : 1:02 PM


Cazadores de Mitos - Intro




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Car Sagan y los OVNI en "Cosmos".

6/20/2006
Hora : 5:24 PM

Carl Sagan, Betty Hill y los OVNI


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House y las vacunas.


Hora : 5:23 PM

House ep.201 vs Magufos


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Los teleñecos: Maná Maná.


Hora : 11:01 AM

Maná Maná
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El legendario que aterraba a algunos.

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The Original Lorem Ipsum Text

5/12/2006
Hora : 8:49 PM

[1] Non eram nescius, Brute, cum, quae summis ingeniis exquisitaque doctrina philosophi Graeco sermone tractavissent, ea Latinis litteris mandaremus, fore ut hic noster labor in varias reprehensiones incurreret. nam quibusdam, et iis quidem non admodum indoctis, totum hoc displicet philosophari. quidam autem non tam id reprehendunt, si remissius agatur, sed tantum studium tamque multam operam ponendam in eo non arbitrantur. erunt etiam, et ii quidem eruditi Graecis litteris, contemnentes Latinas, qui se dicant in Graecis legendis operam malle consumere. postremo aliquos futuros suspicor, qui me ad alias litteras vocent, genus hoc scribendi, etsi sit elegans, personae tamen et dignitatis esse negent. [2] Contra quos omnis dicendum breviter existimo. Quamquam philosophiae quidem vituperatoribus satis responsum est eo libro, quo a nobis philosophia defensa et collaudata est, cum esset accusata et vituperata ab Hortensio. qui liber cum et tibi probatus videretur et iis, quos ego posse iudicare arbitrarer, plura suscepi veritus ne movere hominum studia viderer, retinere non posse. Qui autem, si maxime hoc placeat, moderatius tamen id volunt fieri, difficilem quandam temperantiam postulant in eo, quod semel admissum coerceri reprimique non potest, ut propemodum iustioribus utamur illis, qui omnino avocent a philosophia, quam his, qui rebus infinitis modum constituant in reque eo meliore, quo maior sit, mediocritatem desiderent. [3] Sive enim ad sapientiam perveniri potest, non paranda nobis solum ea, sed fruenda etiam [sapientia] est; sive hoc difficile est, tamen nec modus est ullus investigandi veri, nisi inveneris, et quaerendi defatigatio turpis est, cum id, quod quaeritur, sit pulcherrimum. etenim si delectamur, cum scribimus, quis est tam invidus, qui ab eo nos abducat? sin laboramus, quis est, qui alienae modum statuat industriae? nam ut Terentianus Chremes non inhumanus, qui novum vicinum non vult 'fodere aut arare aut aliquid ferre denique' -- non enim illum ab industria, sed ab inliberali labore deterret --, sic isti curiosi, quos offendit noster minime nobis iniucundus labor.

[4] Iis igitur est difficilius satis facere, qui se Latina scripta dicunt contemnere. in quibus hoc primum est in quo admirer, cur in gravissimis rebus non delectet eos sermo patrius, cum idem fabellas Latinas ad verbum e Graecis expressas non inviti legant. quis enim tam inimicus paene nomini Romano est, qui Ennii Medeam aut Antiopam Pacuvii spernat aut reiciat, quod se isdem Euripidis fabulis delectari dicat, Latinas litteras oderit?


Synephebos ego, inquit, potius Caecilii aut Andriam Terentii quam utramque Menandri legam? [5] A quibus tantum dissentio, ut, cum Sophocles vel optime scripserit Electram, tamen male conversam Atilii mihi legendam putem, de quo Lucilius: 'ferreum scriptorem', verum, opinor, scriptorem tamen, ut legendus sit. rudem enim esse omnino in nostris poetis aut inertissimae segnitiae est aut fastidii delicatissimi. mihi quidem nulli satis eruditi videntur, quibus nostra ignota sunt. an 'Utinam ne in nemore . . .' nihilo minus legimus quam hoc idem Graecum, quae autem de bene beateque vivendo a Platone disputata sunt, haec explicari non placebit Latine? [6] Quid? si nos non interpretum fungimur munere, sed tuemur ea, quae dicta sunt ab iis quos probamus, eisque nostrum iudicium et nostrum scribendi ordinem adiungimus, quid habent, cur Graeca anteponant iis, quae et splendide dicta sint neque sint conversa de Graecis? nam si dicent ab illis has res esse tractatas, ne ipsos quidem Graecos est cur tam multos legant, quam legendi sunt. quid enim est a Chrysippo praetermissum in Stoicis? legimus tamen Diogenem, Antipatrum, Mnesarchum, Panaetium, multos alios in primisque familiarem nostrum Posidonium. quid? Theophrastus mediocriterne delectat, cum tractat locos ab Aristotele ante tractatos? quid? Epicurei num desistunt de isdem, de quibus et ab Epicuro scriptum est et ab antiquis, ad arbitrium suum scribere? quodsi
Graeci leguntur a Graecis isdem de rebus alia ratione compositis, quid est, cur nostri a nostris non legantur?

[7] Quamquam, si plane sic verterem Platonem aut Aristotelem, ut verterunt nostri poetae fabulas, male, credo, mererer de meis civibus, si ad eorum cognitionem divina illa ingenia transferrem. sed id neque feci adhuc nec mihi tamen, ne faciam, interdictum puto. locos quidem quosdam, si videbitur, transferam, et maxime ab iis, quos modo nominavi, cum inciderit, ut id apte fieri possit, ut ab Homero Ennius, Afranius a Menandro solet. Nec vero, ut noster Lucilius, recusabo, quo minus omnes mea legant. utinam esset ille Persius, Scipio vero et Rutilius multo etiam magis, quorum ille iudicium reformidans Tarentinis ait se et Consentinis et Siculis scribere. facete is quidem, sicut alia; sed neque tam docti tum erant, ad quorum iudicium elaboraret, et sunt illius scripta leviora, ut urbanitas summa appareat, doctrina mediocris. [8] Ego autem quem timeam lectorem, cum ad te ne Graecis quidem cedentem in philosophia audeam scribere? quamquam a te ipso id quidem facio provocatus gratissimo mihi libro, quem ad me de virtute misisti. Sed ex eo credo quibusdam usu venire; ut abhorreant a Latinis, quod inciderint in inculta quaedam et horrida, de malis Graecis Latine scripta deterius. quibus ego assentior, dum modo de isdem rebus ne Graecos quidem legendos putent. res vero bonas verbis electis graviter ornateque dictas quis non legat? nisi qui se plane Graecum dici velit, ut a Scaevola est praetore salutatus Athenis Albucius. [9] Quem quidem locum comit multa venustate et omni sale idem Lucilius, apud quem praeclare Scaevola:

Graecum te, Albuci, quam Romanum atque Sabinum,
municipem Ponti, Tritani, centurionum,
praeclarorum hominum ac primorum signiferumque,
maluisti dici. Graece ergo praetor Athenis,
id quod maluisti, te, cum ad me accedis, saluto:
'chaere,' inquam, 'Tite!' lictores, turma omnis chorusque:
'chaere, Tite!' hinc hostis mi Albucius, hinc inimicus.


[10] Sed iure Mucius. ego autem mirari [satis] non queo unde hoc sit tam insolens domesticarum rerum fastidium. non est omnino hic docendi locus; sed ita sentio et saepe disserui, Latinam linguam non modo non inopem, ut vulgo putarent, sed locupletiorem etiam esse quam Graecam. quando enim nobis, vel dicam aut oratoribus bonis aut poetis, postea quidem quam fuit quem imitarentur, ullus orationis vel copiosae vel elegantis ornatus defuit? Ego vero, quoniam forensibus operis, laboribus, periculis non deseruisse mihi videor praesidium, in quo a populo Romano locatus sum, debeo profecto, quantumcumque possum, in eo quoque elaborare, ut sint opera, studio, labore meo doctiores cives mei, nec cum istis tantopere pugnare, qui Graeca legere malint, modo legant illa ipsa, ne simulent, et iis servire, qui vel utrisque litteris uti velint vel, si suas habent, illas non magnopere desiderent. [11] Qui autem alia malunt scribi a nobis, aequi esse debent, quod et scripta multa sunt, sic ut plura nemini e nostris, et scribentur fortasse plura, si vita suppetet; et tamen, qui diligenter haec, quae de philosophia litteris mandamus, legere assueverit, iudicabit nulla ad legendum his esse potiora. quid est enim in vita tantopere quaerendum quam cum omnia in philosophia, tum id, quod his libris quaeritur, qui sit finis, quid extremum, quid ultimum, quo sint omnia bene vivendi recteque faciendi consilia referenda, quid sequatur natura ut summum ex rebus expetendis, quid fugiat ut extremum malorum? qua de re cum sit inter doctissimos summa dissensio, quis alienum putet eius esse dignitatis, quam mihi quisque tribuat, quid in omni munere vitae optimum et verissimum sit, exquirere? [12] An, partus ancillae sitne in fructu habendus, disseretur inter principes civitatis, P. Scaevolam M'.que Manilium, ab iisque M. Brutus dissentiet -- quod et acutum genus est et ad usus civium non inutile, nosque ea scripta reliquaque eiusdem generis et legimus libenter et legemus --, haec, quae vitam omnem continent, neglegentur?
nam, ut sint illa vendibiliora, haec uberiora certe sunt. quamquam id quidem licebit iis existimare, qui legerint. nos autem hanc omnem quaestionem de finibus bonorum et malorum fere a nobis explicatam esse his litteris arbitramur, in quibus, quantum potuimus, non modo quid nobis probaretur, sed etiam quid a singulis philosophiae disciplinis diceretur, persecuti sumus.

[13] Ut autem a facillimis ordiamur, prima veniat in medium Epicuri ratio, quae plerisque notissima est. quam a nobis sic intelleges eitam, ut ab ipsis, qui eam disciplinam probant, non soleat accuratius explicari; verum enim invenire volumus, non tamquam adversarium aliquem convincere. accurate autem quondam a L. Torquato, homine omni doctrina erudito, defensa est Epicuri sententia de voluptate, a meque ei responsum, cum C. Triarius, in primis gravis et doctus adolescens, ei disputationi interesset. [14] Nam cum ad me in Cumanum salutandi causa uterque venisset, pauca primo inter nos de litteris, quarum summum erat in utroque studium, deinde Torquatus: Quoniam nacti te, inquit, sumus aliquando otiosum, certe audiam, quid sit, quod Epicurum nostrum non tu quidem oderis, ut fere faciunt, qui ab eo dissentiunt, sed certe non probes, eum quem ego arbitror unum vidisse verum maximisque erroribus animos hominum liberavisse et omnia tradidisse, quae pertinerent ad bene beateque vivendum. sed existimo te, sicut nostrum Triarium, minus ab eo delectari, quod ista Platonis, Aristoteli, Theophrasti orationis ornamenta neglexerit. nam illud quidem adduci vix possum, ut ea, quae senserit ille, tibi non vera videantur.

[15] Vide, quantum, inquam, fallare, Torquate. oratio me istius philosophi non offendit; nam et complectitur verbis, quod vult, et dicit plane, quod intellegam; et tamen ego a philosopho, si afferat eloquentiam, non asperner, si non habeat, non admodum flagitem. re mihi non aeque satisfacit, et quidem locis pluribus. sed quot homines, tot sententiae; falli igitur possumus.

Quam ob rem tandem, inquit, non satisfacit? te enim iudicem aequum puto, modo quae dicat ille bene noris.

[16] Nisi mihi Phaedrum, inquam, tu mentitum aut Zenonem putas, quorum utrumque audivi, cum mihi nihil sane praeter sedulitatem probarent, omnes mihi Epicuri sententiae satis notae sunt. atque eos, quos nominavi, cum Attico nostro frequenter audivi, cum miraretur ille quidem utrumque, Phaedrum autem etiam amaret, cotidieque inter nos ea, quae audiebamus, conferebamus, neque erat umquam controversia, quid ego intellegerem, sed quid probarem.

[17] Quid igitur est? inquit; audire enim cupio, quid non probes. Principio, inquam, in physicis, quibus maxime gloriatur, primum totus est alienus. Democritea dicit perpauca mutans, sed ita, ut ea, quae corrigere vult, mihi quidem depravare videatur. ille atomos quas appellat, id est corpora individua propter soliditatem, censet in infinito inani, in quo nihil nec summum nec infimum nec medium nec ultimum nec extremum sit, ita ferri, ut concursionibus inter se cohaerescant, ex quo efficiantur ea, quae sint quaeque cernantur, omnia, eumque motum atomorum nullo a principio, sed ex aeterno tempore intellegi convenire. [18] Epicurus autem, in quibus sequitur Democritum, non fere labitur. quamquam utriusque cum multa non probo, tum illud in primis, quod, cum in rerum natura duo quaerenda sint, unum, quae materia sit, ex qua quaeque res efficiatur, alterum, quae vis sit, quae quidque efficiat, de materia disseruerunt, vim et causam efficiendi reliquerunt. sed hoc commune vitium, illae Epicuri propriae ruinae: censet enim eadem illa individua et solida corpora ferri deorsum suo pondere ad lineam, hunc naturalem esse omnium corporum motum. [19] Deinde ibidem homo acutus, cum illud ocurreret, si omnia deorsus e regione ferrentur et, ut dixi, ad lineam, numquam fore ut atomus altera alteram posset attingere itaque ** attulit rem commenticiam: declinare dixit atomum perpaulum, quo nihil posset fieri minus; ita effici complexiones et copulationes et adhaesiones atomorum inter se, ex quo efficeretur mundus omnesque
partes mundi, quaeque in eo essent. Quae cum tota res (est) ficta pueriliter, tum ne efficit [quidem], quod vult. nam et ipsa declinatio ad libidinem fingitur -- ait enim declinare atomum sine causa; quo nihil turpius physico, quam fieri quicquam sine causa dicere, -- et illum motum naturalem omnium ponderum, ut ipse constituit, e regione inferiorem locum petentium sine causa eripuit atomis nec tamen id, cuius causa haec finxerat, assecutus est. [20] Nam si omnes atomi declinabunt, nullae umquam cohaerescent, sive aliae declinabunt, aliae suo nutu recte ferentur, primum erit hoc quasi, provincias atomis dare, quae recte, quae oblique ferantur, deinde eadem illa atomorum, in quo etiam Democritus haeret, turbulenta concursio hunc mundi ornatum efficere non poterit. ne illud quidem physici, credere aliquid esse minimum, quod profecto numquam putavisset, si a Polyaeno, familiari suo, geometrica discere maluisset quam illum etiam ipsum dedocere. Sol Democrito magnus videtur, quippe homini erudito in geometriaque perfecto, huic pedalis fortasse; tantum enim esse censet, quantus videtur, vel paulo aut maiorem aut minorem. [21] Ita, quae mutat, ea corrumpit, quae sequitur sunt tota Democriti, atomi, inane, imagines, quae eidola nominant, quorum incursione non solum videamus, sed etiam cogitemus; infinitio ipsa, quam apeirian vocant, tota ab illo est, tum innumerabiles mundi, qui et oriantur et intereant cotidie. Quae etsi mihi nullo modo probantur, tamen Democritum laudatum a ceteris ab hoc, qui eum unum secutus esset, nollem vituperatum.

[22] Iam in altera philosophiae parte. quae est quaerendi ac disserendi, quae logikh dicitur, iste vester plane, ut mihi quidem videtur, inermis ac nudus est. tollit definitiones, nihil de dividendo ac partiendo docet, non quo modo efficiatur concludaturque ratio tradit, non qua via captiosa solvantur ambigua distinguantur ostendit; iudicia rerum in sensibus ponit, quibus si semel aliquid falsi pro vero probatum sit, sublatum esse omne iudicium veri et falsi putat.

[23] Confirmat autem illud vel maxime, quod ipsa natura, ut ait ille, sciscat et probet, id est voluptatem et dolorem. ad haec et quae sequamur et quae fugiamus refert omnia. quod quamquam Aristippi est a Cyrenaicisque melius liberiusque defenditur, tamen eius modi esse iudico, ut nihil homine videatur indignius. ad maiora enim quaedam nos natura genuit et conformavit, ut mihi quidem videtur. ac fieri potest, ut errem, sed ita prorsus existimo, neque eum Torquatum, qui hoc primus cognomen invenerit, aut torquem illum hosti detraxisse, ut aliquam ex eo perciperet corpore voluptatem, aut cum Latinis tertio consulatu conflixisse apud Veserim propter voluptatem; quod vero securi percussit filium, privavisse se etiam videtur multis voluptatibus, cum ipsi naturae patrioque amori praetulerit ius maiestatis atque imperii. [24] quid? T. Torquatus, is qui consul cum Cn. Octavio fuit, cum illam severitatem in eo filio adhibuit, quem in adoptionem D. Silano emancipaverat, ut eum Macedonum legatis accusantibus, quod pecunias praetorem in provincia cepisse arguerent, causam apud se dicere iuberet reque ex utraque parte audita pronuntiaret eum non talem videri fuisse in imperio, quales eius maiores fuissent, et in conspectum suum venire vetuit, numquid tibi videtur de voluptatibus suis cogitavisse?

Sed ut omittam pericula, labores, dolorem etiam, quem optimus quisque pro patria et pro suis suscipit, ut non modo nullam captet, sed etiam praetereat omnes voluptates, dolores denique quosvis suscipere malit quam deserere ullam officii partem, ad ea, quae hoc non minus declarant, sed videntur leviora, veniamus. [25] Quid tibi, Torquate, quid huic Triario litterae, quid historiae cognitioque rerum, quid poetarum evolutio, quid tanta tot versuum memoria voluptatis affert? nec mihi illud dixeris: 'Haec enim ipsa mihi sunt voluptati, et erant illa Torquatis.' Numquam hoc ita defendit Epicurus neque Metrodorus aut quisquam eorum, qui aut saperet aliquid aut ista didicisset. et quod quaeritur saepe, cur tam multi sint Epicurei,
sunt aliae quoque causae, sed multitudinem haec maxime allicit, quod ita putant dici ab illo, recta et honesta quae sint, ea facere ipsa per se laetitiam, id est voluptatem. homines optimi non intellegunt totam rationem everti, si ita res se habeat. nam si concederetur, etiamsi ad corpus nihil referatur, ista sua sponte et per se esse iucunda, per se esset et virtus et cognitio rerum, quod minime ille vult expetenda.

[26] Haec igitur Epicuri non probo, inquam. De cetero vellem equidem aut ipse doctrinis fuisset instructior -- est enim, quod tibi ita videri necesse est, non satis politus iis artibus, quas qui tenent, eruditi appellantur -- aut ne deterruisset alios a studiis. quamquam te quidem video minime esse deterritum.

Quae cum dixissem, magis ut illum provocarem quam ut ipse loquerer, tum Triarius leniter arridens: Tu quidem, inquit, totum Epicurum paene e philosophorum choro sustulisti. Quid ei reliquisti, nisi te, quoquo modo loqueretur, intellegere, quid diceret? Aliena dixit in physicis nec ea ipsa, quae tibi probarentur; si qua in iis corrigere voluit, deteriora fecit. disserendi artem nullam habuit. voluptatem cum summum bonum diceret, primum in eo ipso parum vidit, deinde hoc quoque alienum; nam ante Aristippus, et ille melius. addidisti ad extremum etiam indoctum fuisse.

Publicado por El Primo Ralsa a 8:49 PM | Enlace permanente | 0 comentarios
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